Para visitar el manantial partiremos de Málaga por la carretera de los Montes, la autonómica A-7000; tras coronar el Puerto del León, dejaremos a la derecha el cruce de Olías y llegaremos a la Venta de la Nada. Un poco más allá, continuamos por el carril que nos llevará a nuestro destino; en el primer cruce bajaremos por la derecha y avanzaremos otro kilómetro y medio hasta el siguiente cruce, donde recomendamos dejar el coche. 500 m. más y llegaremos a una cañada muy estrecha, casi cegada por la abundante vegetación entre la que se abre una senda. Si la seguimos, en apenas 30 ó 40 m. llegaremos al nacimiento, que surge en pleno lecho del arroyo; para protegerlo y aprovechar íntegramente su caudal, se ha levantado a su alrededor una pequeña construcción de la que parte la moderna tubería que lleva el agua al Lagar, distante casi 500 m.
Antiguamente, se abasteció éste de otro manantial cuyo caudal era captado en una alcubilla que data de 1731 y transportado mediante una tubería de barro. Este mismo trazado es el que cubre la actual conducción; si la recorremos podremos contemplar la vieja alcubilla y algunos tramos de la primitiva canalización. Así comprobaremos de qué capaz el lagarero con tal de conseguir el suministro de la apreciada agua.
Hoy como antaño, el flujo sigue vertiendo en una fuente (x=380.611, y=4.077.175, z=650 m.); el excedente llenaba una alberca desde la que se regaba un huerto; en el presente, éste último ya no se mantiene, de forma que la alberca está en ruinas y la zona de cultivos cubierta de malas hierbas.