Las primeras noticias escritas que tenemos de los Baños se deben a Pascual Madoz quien, a mediados del siglo XIX, dejó escrito en su Diccionario Geográfico que a una hora de Alcaucín estaban «los baños minerales sulfúricos conocidos con el nombre de las Majadas, bastante concurridos en los meses de julio y agosto», aunque también afirmaba en otro capítulo de su obra que eran de poca fama y nombradía. Según algunos autores modernos, eran muy frecuentados en los meses estivales por los habitantes de los alrededores pues tenían fama de curar las enfermedades de la piel. Hubo también un tiempo, allá por los años 70 del pasado siglo, en los que existieron proyectos para construir algunas instalaciones. Sobre la tipología de las aguas hay noticias sueltas: han sido clasificadas como sulfhídricas cálcicas-sódicas, brotan a una temperatura de 18º y son de escaso caudal. Ubicados en la orilla derecha del río Puente Piedra, en la actualidad el acceso no es difícil hasta donde llegan los coches pero, a partir de aquí, en el trayecto que se realiza a pie hay dos tramos complicados: el primero es la bajada hasta el río; el segundo, el que discurre por la orilla debido a la casi impenetrable vegetación que oculta los múltiples nacimientos que dan lugar a los Baños.