CATÁLOGO
Manantiales y Fuentes de Andalucía
Coordenadas UTM (ETRS89)
El Charco de Las Rozas es una pequeña surgencia que se ha represado en su nacimiento para embalsar el agua, cerrando parte de los laterales y, especialmente, el final, de manera que el agua se pudiera ir acumulando en ella, creando una balsa o una pequeña alberca o “charco”, como se denomina localmente a estas balsas o albercas. Dispone de un par de piedras de lavado en el aliviadero y el agua no parece ser aprovechada actualmente.
El acceso es sencillo, debemos salir desde Zagra y coger el camino rural de Zagra a Loja que sale por el Sur del pueblo, más conocido como “Camino del Duende” por ser éste el que hay que tomar para llegar hasta el Cortijo del Duende en cuyas cercanías también encontraríamos un nacimiento (ver Ficha). Pasado el cortijo mencionado, seguiremos subiendo por el camino hasta que, unos 640m más arriba, daremos con la balsa a nuestra derecha cuyas aguas sobrantes, a menudo, cruzan el propio camino.
Solo se puede destacar un elemento de este manantial, la represa que le han hecho y sobre la que han puesto un par de piedras para permitir el lavado sobre el rebosadero. Daría un aspecto de alberca más o menos cuadrangular, aunque solo parte de sus paredes, pero sobre todo en la salida, encontraríamos un muro de unos 40 cm de espesor con una hendidura por su parte superior por donde saldría el agua sobrante de la balsa creada. A cada uno de los lados de la hendidura se han puesto sendas piedras planas cementadas, inclinadas para favorecer que el agua jabonosa, en sus tiempos, discurriera en dirección a la propia hendidura y saliera de la alberca. Parte del agua rebosada cae a una oquedad en el suelo, posiblemente para conducirla al otro lado del camino, soterrada, saliendo al otro lado donde puede verse un cauce que llegaría al Arroyo de Zagra, unos 350 m más adelante. Otra parte del agua, se derrama directamente al camino, embarrando la zona.
El interior de la alberca parece estar reforzado por piedras, sobre todo en la parte del nacimiento, de esta forma el agua se filtra clara en ella.
Debe ser una balsa bastante antigua, ya aparece claramente en los vuelos interministeriales de los años 1.976-77 y se intuye razonablemente bien en los vuelos americanos de 1956-57. Además, las piedras de lavado en el rebosadero de la alberca, totalmente desfasadas en la actualidad, nos hace pensar en un pasado más glorioso.
Las pilas de Lavado nos sugieren que esta balsa fue utilizada, aunque no tuviera mucho auge en la zona, para lavar la ropa de algún cortijo cercano. Un Cortijo situado unos 200 m más al norte quedaría como más cercano, también contando con huertos entre ambos lugares, pudiera ser el que le diera uso en aquellos años y, al no ser una gran cortijada, con un par de piedras de lavar sería suficiente para el día a día.
Esta ficha tiene sólo carácter informativo y preliminar.
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Charco de LAS ROZAS
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