Su visita es cómoda y fácil; puede realizarse por la pista asfaltada que tiene su inicio en el cementerio de la localidad y se dirige a río Grande a través del Puerto del Castaño, ubicado a 2 km. de Yunquera. De los tres carriles terrizos que parten de aquí hay que tomar el de la izquierda; en el siguiente cruce se continúa por el del centro poco más de un kilómetro, hasta una pista que se separa a la derecha una vez pasada la casa de Chaparro; este ramal será el que nos lleve a nuestro destino.
El nacimiento se encuentra en una cañada tan cubierta de espesa vegetación que es muy difícil llegar a él; por el enmarañado matorral aparece una tubería que desemboca en un registro del que parten dos canalizaciones. Una de ellas derrama en una primera alberca cercana al registro. Es de fábrica moderna, planta rectangular y buen tamaño; 5 m. de longitud, 4 de anchura y 2 de profundidad son sus dimensiones. Posee un desagüe de fondo con una llave de paso para regular la salida de las aguas que regarán los tableros distribuídos por debajo del carril de acceso. De aquí sube otra tubería a un aljibe construído en una parte más elevada de la finca para regar otro grupo de bancales según comprobamos por las acequias pero, por el aspecto que ofrecen estas instalaciones, parece que están e desuso.
La segunda canalización que sale del registro atraviesa el carril y vierte a una alberca más pequeña que la anterior y mucho más antigua, como podemos apreciar por los materiales utilizados en su construcción; al estar ubicada en un rebaje del terreno una de sus paredes, más alta y robusta que las demás, también ejerce funciones de muro de contención. Se abastece mediante dos caños de los que sólo funciona uno. También dispone de un desagüe de fondo conectado con una acequia que riega los tableros aledaños; en una esquina hay un aliviadero realizado con una teja por la que fluye el excedente cuando la alberca está completamente llena y permanece cerrado el desagüe de fondo.