El acceso se realiza desde Yunquera, el núcleo urbano más próximo al manantial, por la carretera que se dirige a Alozaina; al cabo de 3 km., un poco antes de Jorox, se toma un carril terrizo que baja hasta el río del Plano, cuyo nacimiento se encuentra en el manantial del mismo nombre. a las afueras de Yunquera. De este carril sólo hay que recorrer 800 m. para alcanzar nuestro destino, una casa de campo que se levanta a la izquierda de la pista, dominando una cañada que, en este lugar, es estrecha y profunda; desde la case se aprecian, en la margen opuesta, una gran roca y los muros de una alberca. Ahí estaba el manantial. Antes de proseguir, es necesario advertir de la obligatoriedad de solicitar permiso para pasar pues estamos en una finca de propiedad privada.
El nacimiento está seco en la actualidad, situación en la que se encuentra desde hace muchos años, tantos como 3 ó 4 décadas; según comentarios del propietario de los terrenos, antaño funcionaba perfectamente pero poco a poco fue perdiendo caudal hasta que se secó definitivamente, achacando este cambio a los árboles que crecen por encima de la alberca. Situada la surgencia debajo de una gran roca, el lugar se adecuó para almacenar el caudal fluyente construyendo con mampuestos una pequeña alberca que, en el muro del fondo, tenía habilitado un rebaje en el pretil para que por allí vertiera el agua; si nos asomamos al interior, aún pueden verse, a pesar de los años transcurridos, el enfoscado que impermeabilizaba la alberca así como los altos niveles que alcanzaba el agua, prácticamente hasta el mismo borde de los muros, que superan el metros de altura. Actualmente, la alberca se utiliza como almacén.