Conocido también como manantial de la Malena, se localiza al repie de un pronunciado escarpe calizo, en la margen derecha del río Castril, en pleno corazón del Parque Natural homónimo. Por encima del manantial existe un profundo desfiladero, muy apreciado por los amantes del barranquismo, cuya cabecera llega hasta el pico Empanadas (2.106 m), en la divisoria con la Sierra de Cazorla. Las aguas proceden de la descarga de base de parte del acuífero carbonatado prebético de la Sierra de Castril. Es uno de los manantiales más bellos y «fotogénicos» de Andalucía, especialmente por brotar de un farallón calizo y por la caída de las aguas en «cola de caballo». Como todos los manantiales kársticos, la época de visita idónea es la primavera.