Se trata de un rezume de vaguada, relativamente estable, próximo a la margen derecha del arroyo de Quiñones, subsidiario del arroyo del Rey y este, a su vez, del río Despeñaperros. Se utilizó antíguamente para el riego de unos huertos situados en las márgenes del arroyo de Quiñones, actualmente dentro del Parque Natural de Despeñaperros. Unos metros más abajo existe una pequeña alberca donde almacenar el agua.
En lo alto de una loma al otro lado del arroyo se encuentran las ruinas bien conservadas del cortijo donde habitaron quienes trabajaron y vivieron en este paraje.
El acceso es sencillo, aunque el lugar se encuentra algo disimulado, se puede acceder desde el cauce del arroyo del Rey o desde el carril que sube por el arroyo de la Gitana hacia el Muradal.