El pozo posee en la base del brocal un aliviadero que forma un pequeño regato de unos 300 m. Mucha fauna salvaje se aprovecha de sus aguas.
En las inmediaciones de la laguna del Prado existen multitud de pozos, sin embargo, solamente tres de estos pozos son manantes y permanentes, de un caudal prácticamente constante, únicamente aumentado con las lluvias. Se tratarían de los pozos artesianos del Bajo la Cuartelá y el de la Cerquilla.
El resto de pozos de la zona no son manantes y algunos llegan a secarse en los estíos.