Se sitúa en el borde occidental del casco urbano de San Roque, junto a la salida 119 de la carretera CA – P 575. La fuente constituye uno de los símbolos emblemáticos de San Roque. Construida en el s. XVIII, su nombre aparece en antiguas canciones y leyendas. La imagen de la fuente está ligada a los aguadores de antaño, que a lomos de burros surtían a la población sanroqueña. Lugar de esparcimiento para los vecinos, era punto de descanso para caminantes y pobladores de la Sierra del Arca cuando llegaban a la ciudad. Gracias al pueblo, que tanto se identifica con la fuente, mantuvo el nombre original, pues el agua procede de la finca María España, en contra del mandato del corregidor que quiso imponer de nombre su apellido.