El acceso a la fuente es cómodo y fácil, para lo cual hemos de tomar el carril que, partiendo del km 11 de la carretera que une las poblaciones de Almogía y Villanueva de la Concepción, lleva al Cortijo del Campillo; desde aquí hay que continuar otros 1500 m hasta llegar a la fuente, que se ubica a la izquierda del carril. Rodeada de abundante maleza, las aguas del manantial se almacenan en un pozo construído con mampuestos, protegido por un edificio de planta cuadrada cubierto por una cúpula semiesférica; una puerta metálica permite acceder al interior. Todo el conjunto está en un lamentable estado de conservación. La Fuente de Melchor es conocida desde antiguo por sus benéficas propiedades mineromedicinales; ya en 1789, en sus «Conversaciones Históricas Malagueñas», Cecilio García de la Leña nos dice que sus aguas son desostructivas, cargadas de azufres y sales vegetables. Más tarde, el geógrafo Pascual Madoz escribe que la fuente es herrumbrosa y apropiada para corregir el estómago. Por último, el doctor Mariano Carretero la califica como ferruginosa y la incluye en su «Censo General de las aguas minerales de España», publicado en 1876.