Un tubo de plástico guía el caño elevado, cayendo el agua directamente al suelo desde unos 50 cm de altura. El reguero de agua continúa su curso hacia el Arroyo de la Cava, atravesando una vega donde pasta ganado vacuno.
No se agota en verano. Su uso se remonta a antiguas huertas que le rodean, hoy desaparecidas, quedando relegado actualmente al uso ganadero.
J. F. Martín Álvarez añade que este manantial tene un pequeño desagüe situado a unos 48 m por debajo. El agua discurre hasta hasta el mismo por encima del terreno y en el punto donde se observa el tubo de pvc, encauza el agua simplemente (esto se puede observar por google maps perfectamente). Tanto el manantial como su desagüe se encuentra completamente pisoteado y lleno de boñigas de vaca, por lo que el agua de dicho manantial no es aprovechable para el consumo y tampoco tiene uso alguno.