Modesta fuente en medio del monte acondicionada con piedras sueltas. Sus aguas son permanentes (no se ha llegado a secar en la actual sequía).
El nacimiento está al pie de un madroño arbóreo y en la cercanía hay un quejigo (Q. canariensis) monumental.
Los aportes de este manantial junto a las descargas más o menos difusas existentes en el entorno generan un ambiente nemoroso con plantas propias de enclaves húmedos. Las aguas se incorporan a un canuto cercano.
En las proximidades hay ruinas de un antiguo asentamiento.