La fuente del Miriñaque se hallaba situada en la orilla izquierda de la carretera a Motril, yendo desde Granada, una vez pasado el tunel de Izbor. Era sitio de parada obligada en otros tiempos cuando los viajes duraban y transitaban por trazados de muchas curvas (mareos). La remodelación de la carretera puso en peligro a los usuarios de las aguas, por lo que se estimó conveniente trasladar las aguas a un pilar junto al antiguo tunel de Izbor.