Esta fuente tambiés es, como la de El Encime, de origen árabe pero está ubicada en la parte opuesta de la población, ya en las afueras; el acceso más cómodo es hacerlo por el campo de fútbol pues existe señalización -aunque escasa- y, además, un carril nos permite llegar con el coche al pie de la fuente. La surgencia está protegida por su correspondiente arca de planta cuadrada, construída con mampuesto y pilastras de ladrillo, y techo a cuatro aguas; como está a un nivel inferior al del camino, una corta escalera nos lleva a la base, donde existe un grifo. Junto al portón que permite el acceso al interior de la construcción, unas placas de cerámica contienen el nombre de la fuente. Asímismo, se ha adecentado el entorno con la construcción de un murete para evitar la caída de piedras y un lateral se ha ajardinado. El uso que se hace de la fuente en la actualidad es mínimo pero no porque lo prohiba un letrero avisando de que el agua no es potable, sino porque la red municipal de abastecimiento llega ya a todos los hogares.