Es un manantial natural que abastecía de agua potable al municipio cuando este contaba con tantos habitantes como en la actualidad. Era también lugar de encuentro de mujeres que acudían a su cauce para lavar la ropa.
Antiguamente era una zona muy visitada por los Adamuceños, por la belleza del lugar y porque era uno de los principales puntos de abastecimiento de agua potable a la localidad. El arroyo en su recorrido contaba, en un primer lugar, con una pequeña presa que servía para mover un molino harinero del que quedan restos muy interesantes y en segundo lugar, con otro salto de agua que sirve para alimentar unos canales de riego de una huerta colindante. Este canal aún está en uso y esta realizado con arenisca roja (piedra molinaza) muy utilizada en las construcciones antiguas de la localidad. En los años 80 se recupero un poco debido a los cortes de suministro que hubo en la localidad porque fueron años de sequía.
Es un lugar de gran interés natural que sirve de refugio y hábitat a numerosas aves insectívoras como carriceros, currucas, petirrojos etc. También encontraremos ejemplos de vegetación natural y representativa de Sierra Morena, entre las más destacadas se encuentran varias especies de orquídeas como Amor de Dama, Abeja, Gallo, Hombre desnudo. Igualmente la zona está poblada de encinas y olivos, prueba de lo que fue en su día el Bosque Mediterráneo, formado por encinas, lentiscos, acebuches y machuelos. El matorral noble es abundante y rico por su biodiversidad, destacando el romero, salvia, cantueso, aulaga etc. La fauna también ocupa un papel muy importante, son frecuentes las perdices, los conejos y algunas especies en peligro de extinción como el ratonero y gavilán, así mismo destaca la fauna acuática.