El aspecto actual de esta fuente es el resultado de su última restauración, realizada en los años 80 del pasado siglo; en el curso de estos trabajos se le añadió un pilón-lavadero. El agua fluye por dos caños metálicos que vierten en sendas piletas que desaguan en una tercera pila, conectada a su vez con el lavadero mencionado anteriormente. El frontal está formado por tres cuerpos; en el zócalo inferior es donde aparecen embutidos los caños; el cuerpo central, encalado, está flanqueado por columnas cilíndricas. El conjunto está rematado por un semicírculo escoltado por pilastras construídas con ladrillo visto.
Esta fuente es conocida desde antiguo. Su primitiva función era la de abrevadero-descansadero de los ganados trashumantes que recorrían el camino entre Alfarnate y Vélez-Málaga. Llegó a tener tanta importancia que los Reyes Católicos le asignaron una extensión de terreno a su alrededor y convirtieron el camino en Realenga.