Situado en el vaso del complejo lagunar de Ojuelos, laguna hoy en día en gran medida drenada y de carácter efímero. En el sector lagunar colindante con la línea de ferrocarril aún persiste una zona con aguas manantes de carácter permanente. Estas descargas coinciden con el lecho del cauce que atraviesa la laguna. El fenómeno recuerda, por sus características y fisonomía, a los «ojos» presentes en las marismas del Guadalquivir. Nos preguntamos si, de hecho, el topónimo del lugar; laguna de Ojuelos, es un hidrónimo vinculado con este hecho.
La existencia de este modesto enclave húmedo permanente en un territorio pobre en aguas superficiales le confiere interés e importancia. Es un lugar habitual de abrevadero para la población local de Gangas Ortegas, especie de ave Vulnerable.
En la laguna pastan reses bravas del hierro de Benítez Cubero, un ejemplo de contribución de la ganadería extensiva de toros de lidia a la conservación de un hábitat esteparia de gran valor e interés.