Se trata del mayor manantial de la finca del Parrizón, por debajo de la fuente de Muñoz, pero de mayor caudal.
El agua forma un pequeño arroyo que cae en una bonita cascada de toba al Guadalquivir.
Esta zona fue afectada por el incendio de 2001, habiendo crecido estos años multitud de aulagas, haciendo practicamente imposible el acceso al manantial, cascada y cueva.