Es posible que el paraje sea conocido también como “Pelotero”, parece demasiada casualidad que el nombre del topónimo que aparece en el catastro y el que aparece en el mapa del IGN, eso sí, algo más al norte, se parezcan tanto. Sea como fuere, al menos en la zona, la gente se refiere a la parte que queda al oeste del Cerro de La Atalaya como Pedro Otero.
Se trata no de un rezume, más bien es una línea de rezumes que, en esa finca de olivar, drena de agua el terreno en la misma cota de altura. Esta línea, que queda unos 5 m en el olivar, en paralelo al camino, tiene una longitud de casi 100 m, con varios encharcamientos de agua que corren ladera abajo. En muchos de esos charcos había una numerosa representación de renacuajos de alguna especie de sapillo. Estos drenajes solo se producen en época de lluvias y no deben aguantar mucho más allá de los primeros calores primaverales.