También llamada en algunos textos Fuente de San Isidro, está situada en el casco urbano de Periana, en lo que antiguamente fue el cauce del Arroyo Cantarranas. Su enorme frontal de líneas rectas carentes de todo ornamento, adosado a un muro de contención, consta de 2 cuerpos coronados por un frontón mixtilíneo flanqueado por dos pináculos. En el cuerpo superior sólo hay una hornacina acristalada que guarda una imagen de San Isidro, en la inferior hay un portón que da acceso al manantial y cuatro caños broncíneos que descargan sobre otras tantas piletas talladas en piedra caliza que, a su vez, desaguan en un enorme abrevadero. El caño del extremo derecho está embutido en un mascarón con una leyenda que dice «Año 1875». El cuerpo principal de la fuente y el pilón están separados por una artística barandilla de hierro forjado.