Situado en la playa, al pie del acantilado del Asperillo, al NW de Matalascañas. Lo hemos denominada así por encontrarse en el entorno de las chozas de pescadores conocidas como «Pichilín».
Rezume de escasa entidad de caudal que, sin embargo, da lugar a un «criptohumedal» de cierto interés ecológico: un microhábitat húmedo con especies hidrófilas en la misma playa colonizado por sauces (Salix sp), Taraje (Tamarix africana), Cynodon dactilon, cañas (Arundo donax) y un ejemplar de eucalipto en un entorno xérico de playa arenosa.
La presencia de esta modesta fuente de agua dulce ha posibilitado el asentamiento original de pescadores tradicionales. Aún dejan sus embarcaciones en este lugar.