Desde Mogón tomamos el carril que conduce hacia el paraje de La Osera, dejaremos el vehículo al final del mismo. Desde aquí tomamos el famoso sendero de La Osera en sentido ascendente hasta llegar a una bifurcación desde donde nos dirigimos hacia la derecha cruzando el puente sobre el arroyo del Aguascebas. Desde este punto comenzamos una pronunciada subida hasta situarnos en la base de una pared vertical de caliza donde se observa una zona de rezumes cuyas aguas veremos discurrir junto al camino.
El agua nace de forma muy difusa, pero aguas abajo, donde la senda vuelve a cruzar el arroyo lleva ya un buen caudal de agua.