Integramente labrada en mármol blanco, la fuente consta de un pilar redondo decorado con dos mascarones, uno a cada lado, de los que sólo permanece uno que semeja la cara de un demonio. El frontal, de formas curvilíneas cuenta asimismo con un mascarón que representa el rostro de un fauno, en cuya boca está embutido el caño, y el año 1872 grabado a modo de inscripción. Un templete de ladrillos vistos techado con tejas la resguarda de la intemperie.