Está situado en la Sierra de las Cabrillas, al pie del Cerro Molototó, con un acceso fácil y cómodo pues podemos hacerlo por el llamado Camino del Pilar, que es en la actualidad un carril que inicia su recorrido a la salida de El Burgo, en la carretera de Ardales, y finaliza junto a las ruinas del cortijo del Pilar; su trazado coincide con el de la vía pecuaria «Vereda del Pilar». Desde el cortijo hasta el manantial apenas hay 200 metros. El venero se localiza en la base de un rafallón rocoso, originano una amplia charca en la que abundan las plantas acuáticas; el excedente de agua se derrama ladera abajo, dando lugar a un pequeño arroyo que suele estar seco. En otros tiempos, parte del caudal era conducido a la cortijada, donde aún se mantiene casi entero un gran pilón-abrevadero que tiene adosado, en paralelo, otra pila en la que puede verse la fecha de construcción: 1926. Muy cerca hay dos pozos de los que mana abundante agua; es posible que haya afectado al caudal del manantial.