A este manantial se puede acceder por dos sitios diferentes. La aproximación más larga aunque quizás más amena, se realiza desde el paraje de Los Arbolitos, situado a las afueras de Yunquera, donde se localizan el campo de fútbol, el camping y el manantial del Plano; de aquí partimos por el carril que se dirige a la ermita de Porticate. En la primera parte del recorrido, que discurre entre eucaliptos, pinos y encinas, existen un par de miradores desde los que se contemplan amplias panorámicas del Valle del Guadalhorce. A los 2,4 km. de recorrido el camino se bifurca; siguiendo por la izquierda, un kilómetro más adelante, se llega al cruce del Puerto de Río Grande, desde el que sólo quedan 200 m. hasta el manantial, ubicado a un lado del camino descendente que se dirige al arroyo de la Umbría. El segundo acceso, bastante más corto, se inicia en el casco urbano de Yunquera; al final de calle Agua, pasado el Molino de los Patos, se toma un carril hormigonado que baja hacia los Tableros de Abajo; a los 300 m. nos desviamos a la derecha por otro carril, muy pendiente, que baja al arroyo de la Umbría que hemos mencionado más arriba.
El nacimiento, de caudal escaso, se ubica en una finca de propiedad privada de la que ha tomado su nombre; está dedicada a la agricultura para lo que ha sido necesario aterrazar el terreno, que presenta gran pendiente. El agua brota en medio de uno de los bancales y vierte directamente a una alberca rectangular de 6 m. de larga por 2,2 m. de ancha y 1,5 m. de profundidad; ha sido construída con mampuestos y el pretil está cubierto con losetas de barro. A un nivel inferior, adosada a uno de sus lados cortos, existe una segunda alberca, ligeramente rectangular y de menor tamaño, sus dimensiones son 1,2 por 2 m., con una profundidad de 1 m., que también ha sido construída con idénticos materiales que la anterior; en una de sus esquinas se aprecia un pequeño aporte pero no ha sido posible comprobar si su origen está en la alberca superior o es otro punto de emisión del manantial.
Hay un desagüe de fondo que originariamente derramaba sobre una acequia opero, en la actualidad, se le ha conectado una tubería por la que el caudal se distribuye por las diferentes terrazas o tablas, que es como se les denomina en Yunquera.