Este pequeño manantial se ubica en un paraje de gran belleza, al que podemos llegar por el sendero que tiene su origen en Sedella, pasa por el Collado de la Monticara y cruza el Barranco del Almanchares antes de conectar con la senda que desde Canillas de Aceituno sube a la cima de La Maroma, cumbre más alta de Sierra Tejeda. Hacer este trayecto es sumergirse en un ambiente montañoso en el que contrastan verticales paredes con profundos barrancos; los paisajes son amplios, pudiéndose contemplar en días claros la costa africana, donde destacan las montañas del Rif. El punto de agua se encuentra a poca distancia de la Monticara, en la tercera curva del zigzag que hace el camino para superar la pendiente; con idea de aprovechar el escaso caudal se han construído un par de pequeños diques que dan lugar a una charca en la que abundan las plantas acuáticas. El curioso nombre de la fuente se debe, al parecer, a una marca existente en la roca que se supone es la huella de un pie.