Manantial de difícil acceso situado junto al río de la Peña en la falda del Cerro de la Encarnación.
Se trata de un manantial natural convertido en pozo con profundidad de dos anillos de hormigón 3, 4 metros de profundidad. Parece que su utilidad podría ser para regar algún huerto familiar, no se le ve agua para grandes riegos, salvo que sea potable para uso humano, es una agua limpia y clara.