Enfrente del convento franciscano de la Madre de Dios, fundado en el siglo XVI, se halla una pequeña plazoleta triangular donde se halla esta curiosa fuente.
Se trata de una taza con forma octogonal, con algunos lados arqueados, en cuyo centro se levanta un pilar con cuatro chorros, uno por lado. Encima del pilar se halla el escudo municipal de Lucena. El aspecto general de la fuente es clasicista, se nota que no es una construcción reciente pues recurre a la ornamentación propia de la ilustración.
Evidentemente pertenece a la arquitectura civil de carácter público que esta corriente puso en marcha, por lo que su fisonomía actual procede de principios del siglo XIX ya que esta fuente tiene origen en el año 1842.
En la actualidad sus aguas proceden de la red de aguas potables, en otros tiempos procedían de manantiales cercanos ubicados en el borde de las estribaciones cercanas.