Esta hermosa fuente, nada fácil de encontrar, se localiza aproximadamente a 1 km al noreste de Zuheros, cerca de la Dehesa de los Tallones y el Puerto de Malos Vientos. Se accede por la carretera de la Cueva de los Murciélagos, tomando un camino que sale a la izquierda unos 200 m después del área recreativa de Las Cruces y los depósitos de agua del pueblo, el cual discurre por la base de los tajos septentrionales del Cerro de los Murciélagos. Poco antes de que termine el camino, adentrándose en un área de olivar conocida como El Hoyo, se toma la vereda que se dirige al sureste haciendo zigzag, a la Cañada de Malos Vientos. Pero no recorreremos más de 200 m por esta vereda, pues habrá que desviarse al noreste siguiendo por veredas de cabras justo por encima de la alambrada que delimita la finca de olivar. A unos 20 o 30 m de altura por encima de la vereda de ganado y de un canchal, a media ladera y antes de llegar a una vaguadita que desciende de la montaña, junto a una mancha de retamas, se observa una plataforma artificial construida con muros de piedras sobre la que se apoya la fuente, imperceptible desde abajo. Esta consiste en tras pilas labradas en bloques de piedra caliza, alineadas, de distinto tamaño y forma en planta: la primera, la más pequeña y la que recibe el agua del caño, es de planta cuadrada; la segunda, mediana, es de planta rectangular; la tercera (la mayor) es rectangular pero con el borde más distal redondeado. El agua desagua y pasa de unas a otras pilas gracias a un canalillo de rebaje en el pretil. El conjunto de pilas está adosado a un muro de piedras que actúa de sostén del terreno; una de ellas, es un bloque tallado de grandes dimensiones en cuya base se incrustó en su día el caño metálico original. En la actualidad, la conducción de agua termina en la parte superior de ese bloque y consiste en un tubo de polietileno que hace también de caño, más o menos protegido por una teja. Junto a las pilas hay vegetación de juncos que indica humedad más o menos permanente. Por el bajo caudal estacional de la fuente y su posición geológica, se concluye que el agua procede de los derrubios que tapizan la ladera, procedentes de la erosión de la misma.