La aproximación a la zona se inicia en Málaga, de donde se parte por la autovía A-45. La abandonamos en la salida 133, en la que hay señales para ir al lagar de Cotrina y el diseminado de las Casas de Valladares; seguimos en esta última dirección y, justo antes de entrar en el paso bajo la autovía, vemos a la derecha el acceso al Lagar de las Ave María por el que bajamos hasta el vado que cruza el río Guadalmedina. Este acceso es el más cómodo pero tiene el inconveniente de que la cancela de entrada al Lagar suele estar cerrada. Una vez en el vado, hay que bajar al lecho y remontarlo hasta una tubería de polietileno que cruza el cauce y se dirige a un abrevadero realizado con una bañera. Siguiendo la tubería aguas arriba, en varias decenas de metros llegamos a nuestro destino.
El manantial se ubica al pie de un gran muro de hormigón que sustenta la plataforma sobre la que discurre la autovía A-45. En la base del muro está incrustado un tubo metálico que derrama sobre un gran pilar, dividido internamente en cuatro partes; de éstas, la más alejada del caño se encuentra completamente cubierta por la vegetación.
El único aprovechamiento del caudal surgente es el que hemos citado con anterioridad, el suministro de un abrevadero, pues la mayor parte del caudal fluye al río.