Debido a su captación para la acequia de Lízar, el cauce del río Higuerón queda sin agua a partir de ese punto en época de estío. Un kilómetro mas abajo, pasando un tramo abierto y muy pedregoso, aparece de nuevo como una surgencia formando un estrecho regato que transcurre por un lateral del cauce, aportando agua a una corta acequia que acaba en el Pozo Batán.