Se encuentra situado en el borde noroeste del núcleo de Albuñol. por la carretera A-345; en el km 26,1 a la salida de dicha localidad, en dirección a Albondón, y junto a un pequeño puente en una curva de la carretera.
Es uno de los principales manantiales termales de descarga del afloramiento carbonatado de Albuñol, el manantial del Río. Este surge en el contacto entre filitas y esquistos (impermeables) y materiales acuíferos carbonatados (todos ellos perteneciente al Complejo Alpujárride). El origen termal de sus aguas (30ºC) está ligado con flujos subterráneos, que alcanzan cierta profundidad, procedentes de la Sierra de Lújar.
El afloramiento carbonatado de Albuñol, posee unas descargas superiores a las que le corresponderían por infiltración del agua de precipitación caída sobre su superficie; una parte de esa descarga procede de su conexión hídrica en profundidad con la Sierra de Lújar; estos flujos profundos explicarían el termalismo de las aguas, con temperaturas comprendidas entre 25 y 27 ºC, la elevada salinidad (2 g/l) y la facies sulfatada cálcica (a partir de la disolución de yeso contenido en la formación carbonatada). Las salidas visibles presentan en conjunto un caudal relativamente constante, si bien la regulación del acuífero por sondeos ha modificado la descarga natural, y, consecuentemente, el régimen de flujo en los materiales detríticos. En régimen no influenciado (sin sondeos de explotación), las salidas visibles eran del orden de 90 a 150 l/s; los dos manantiales principales del área eran el nacimiento del Río (con un caudal medio de 60 a 90 l/s) y la mina de Aldáyar (con un caudal de 30 a 60 l/s; ALMECIJA et al., 1986).