Se trata de un manantial en el que quedan aún restos arqueológicos de unos baños abandonados al parecer de época árabe, aunque algunos investigadores dicen que pueden ser romanos, en los que encontramos una serie de baños circulares con escalera de acceso. Estas aguas son minero-medicinales de facies sulfatada-calcica.
Este yacimiento actualmente está muy mal conservado y está perdiéndose debido a que no se interviene en él arqueológicamente. Sin embargo, investigaciones recientes están aportando nuevos datos sobre el mismo, que pueden ayudar a enteder el complejo de estructuras hidráulicas de su entorno.