Se halla dentro del casco urbano de Alanís de la Sierra, en la calle Angustias.
Se abastece de un antiguo manantial, del que históricamente se surtió parte de la población, razón por la que se trata de una fuente entrañable y muy querida por la gente.
En la localidad también podemos ver la fuente de las Pilitas y la de los Caños.