Del presente manantial advertimos que la aproximación es muy complicada y, si no se es conocedor del terreno, posiblemente no sea posible dar con él; el motivo reside en que la senda de acceso discurre por un espeso pinar con un cerrado sotobosque que dificulta la marcha y esconde el camino, aparte de que numerosos tramos del sendero están perdidos.
El nacimiento se produce al pie de un grupo de rocas, surgiendo por una de las grietas; aunque de caudal escaso, tiene la suficiente importancia para que se le haya construido una caseta de protección. En el interior sólo hay un pequeño depósito en el que se recogen los volúmenes que fluyen por una grieta de casi un metro de longitud.
El agua derrama al exterior y, antes de perderse ladera abajo, se remansa en una poza en la que crece un espeso cañaveral.