Este manantial efímero de los catalogados como «trop-plein» se localiza entre las propiedades privadas de los cortijos de Las Monjas y del Pantano. Concretamente nace en la propiedad del cortijo de Las Monjas formando una pequeña laguna. La pared de piedras existente, la cual divide ambas propiedades, frena las aguas, las cuales buscan salida a través de los huecos de dicha pared.
Hacía varios años que esta surgencia no brotaba, ya que solo lo hace cuando la pluviometría es superior a la media para volver a desaparecer cuando se acerca el estío.
Se desconoce la procedencia de su curioso nombre.