El río Darro, afluente del Genil, se nutre en cabecera, dentro de la Sierra de Huétor, de las aportaciones de tres conjuntos de surgencias. Las más altas son estas de la Fuente de la Teja, brotando aguas abajo las aguas de la Fuente de los Porqueros (o del Nacimiento) y, más abajo, de las Fuentes del Río. La Fuente de la Teja responden, a su vez, a varias surgencias próximas entre sí, una de las cuales fue embellecida con un pilar de mampostería de bella factura, quizás lo más característico de lugar. En su tiempo, la zona era un sitio muy frecuentado como zona recreativa, al amparo de las aguas y de un denso y fresco pinar. Después se cerró con cadena el acceso y posteriormente las aguas disminuyeron, secándose algunas de las salidas tradicionales.