Se encuentra en el paraje conocido en Benacazón como barranco de La Teja, a unos 2 Km del pueblo. Para llegar al mismo es preciso, desde el pueblo, tomar la carretera que sale al cementerio y, algo más adelante, a la estación de ferrocarril. Una vez se haya pasado la estación, la carretera cruza las vías del tren por un pequeño puente. Justo al bajar el puente, un carril a la izquierda nos lleva en paralelo por las vías del tren. Se sigue por ese carril, con el coche. Unos 500 m más adelante, desde el puente, nos sale un carril por la derecha, pero podemos seguir de frente, aunque el carril se empeora (se puede dejar ya el coche en este punto). Aproximadamente unos 170 m más adelante, el carril termina y nos deja prácticamente ya con el empedrado de las vías del tren. En ese punto, se puede observar una senda claramente que baja por la derecha hacia el barranco, apenas unos metros más bajo, se pasa por una higuera y la senda nos lleva al olivar que queda a la derecha. Entrando en el olivar, seguimos senda abajo, bordeando el barranco, que está copado por maleza. Seguimos bordeando el barranco por el lateral del olivar, bajando, y a unos 80 m desde la higuera daremos con la alberca, apenas 40 m más abajo de la línea de ferrocarril Sevilla-Huelva.
Hasta hace pocos años, el agua era potable y muchas personas de la localidad iban a llenar garrafas para beberla. Actualmente no es potable y el lugar está abandonado.
El manantial debe nacer algunos metros más arriba, bajo una higuera. Antaño, llegaba a una pequeña alberca, pero se hizo una mayor para captar el agua. La cantidad de maleza existente impide ver el origen del agua, pero llega clara a la alberca, discurriendo por el suelo, entrando en ella por un agujero en la pared más alejada al olivar. Recientemente han sacado barro de los laterales para descubrir un poco más la alberca, quizás por ello, el color del agua era turbia en la visita (agosto de 2017).
Parece que todavía el agua es usada cuando hay cortes por sequía, pues no se seca nunca. Vecinos de la zona sugieren que era llamada «La Teja» porque, como en muchos otros casos, el manantial que era usado para recoger agua, ésta era conducida a través de una teja bajo la cual se ponía la garrafa.