Esta atípica surgencia se encuentra próxima a la Loma de las Víboras. El agua surge en un barranco. Su peculiaridad reside, según apuntan lugareños conocedores de la zona, en el hecho de que unos metros aguas arriba, igualmente en el mismo barranco, existe una descarga esporádica que se produce tras inviernos lluviosos. La particularidad estriba en que esta descarga no ocurre (como suele ser el caso típico de las surgencias de tipo «trop-plein») inmediatamente a continuación de los episodios más intensos de precipitación acumulada, sino que este nuevo manantial suele comenzar a brotar a mediados de junio.