Se localiza entre el pinar de la ladera noroeste de la Morra del Cerezo, por debajo de un viejo jorro que por encima de la pista sube a Majá Serval y atraviesa esta ladera.
El agua brota en varios puntos que son aprovechados como bebedero de la fauna de la zona y durante unos metros forma un pequeño arroyo antes de filtrarse.
Muy cerca, a unos 80 m, junto a la pista, está la Fuente Colorá, con ficha propia.