Abrevadero situado en las proximidades del Descansadero del Cortijo-Abrevadero Vado del Quema y en la Cañada Real de los Isleños, cercano a la orilla del río Guadiamar, que constituía el descanso previo, antes del cruce de los ganados o para dormir en el, dada la ubicación estratégica que tenía, dominando el vado y la planicie que lo circunda.
Actualmente constituye un punto importante en la peregrinación a la Aldea del Rocío ya que la gran mayoría de las hermandades han de cruzarlo con sus comitivas.