La fuente es muy antigua y un lugar muy visitado, sobre todo por personas que practican deportes al aire libre (corredores de trail, ciclistas, senderistas). Además de la vegetación propia de estos lugares relictos del monte mediterráneo, que sobreviven a duras penas a los herbicidas y pesticidas de los olivares cercanos, se convierten en puntos clave de alimento y refugio de aves como currucas, mosquiteros, papamoscas, verdecillos etc. y otras mayores como arrendajo, mirlo, abejaruco etc. En la zona habitan rapaces como el gavilán, que también la usan para sus baños y como lugares de caza. El acceso es muy fácil, caminando media hora por camino sin asfaltar.