Este manantial histórico de aguas termales se localiza a unos 10 km de la localidad de Zújar. En su época hubo un lujoso hotel balneario, al que acudía la aristocracia del momento.
Las aguas del embalse del Negratín inundaron tan emblemática surgencia. Hoy, las aguas son bombeadas desde un sondeo a una pequeña piscina (en parte cubierta), junto a un mesón a la orilla del pantano, lo que permite, al menos, seguir aprovechándolas en forma de baños. Salvo cuando las aguas del embalse bajan lo suficiente, como en el otoño de 2017 o el verano de 2021, circunstancia que permite que vuelvan a ver visibles las surgencias termales, se forma una poza donde pueden ser aprovechadas estas aguas salutíferas de modo libre.
Las aguas brotan a unos 38 ºC, lo que denota una procedencia profunda, posiblemente desde la Sierra de Baza.
Existe otro aprovechamiento para balneoterapia, mediante una nueva edificación hotel-balneario-restaurante a un par de kilómetros de este lugar, también abastecido por un sondeo.