El origen del Charco del Acebrón es probablemente artificial ya que, al parecer, el antiguo propietario profundizó el cauce e impermeabilizó el fondo para evitar la colonización vegetal. Lo que hoy se conoce como Charco del Acebrón es una de las escasas zonas de aguas libres del arroyo de la Rocina. Esta particularidad ha permitido que varias especies de peces autóctonos como el cacho, la colmilleja o el barbo gitano hayan encontrado un hábitat propicio para su supervivencia.
A escas distancia se encuentra el Palacio del Acebrón, que fue mandado construir por Luis Espinosa Fontdevilla en 1960 como residencia particular; la obra duró unos tres años. Su marcado corte neoclásico lo hace muy diferente del resto de los palacios de la comarca y del mundo rural andaluz. Estaba destinado básicamente al recreo y la caza.
Se pueden ver mas fotos en mi blog:
https://www.rutasyfotos.com/2014/04/sendero-del-acebron.html