Se trata de un gran pilar abrevadero situado junto a un antiguo cortijo del que se conservan perfectamente el patio empedrado, un horno de grandes dimensiones. Una gran era cuadrada y unos profundos agujeros en la roca sobre la que se asienta el cortijo que pudieron servir para almacenar y esconder granos de cereales.
La cercana trinchera del ferrocarril de Ronda a Bobadilla proporciona una visión del talud geológico muy interesante con presencia de fósiles. Muy cercano se encuentra el Manantial de la Ventilla (ver ficha).
El cortijo está enclavado en un promontorio rocoso que por un lado está limitado por el arroyo de La Chorrera que aguas arriba tiene una preciosa cascada y por el otro limita con el arroyo del Toro.
El cortijo estuvo dedicado a cultivos agrícolas y ganadería, ahora alberga una afamada bodega que produce excelentes vinos de Ronda, la Bodega Los Aguilares.
El Pilar de Los Aguilares forma parte actualmente del sistema de refrigeración de las Bodega. Antes de la construcción estaba situado a unos 25 m de donde está ahora, se llenaba a mano con agua de un pozo situado muy cerca del Pilar. Servía para dar agua a las ovejas y animales de carga que había en el cortijo.
Ahora está conectado por medio de motores que mueven al agua al estanque artificial situado en la parte de arriba de la bodega, en la terraza como si fuera el tejado, así se consigue frescura para el proceso de elaboración de los vinos.
La bodega que esta excavada bajo ese estanque, entre el pilar y el estanque el agua tiene una circulación al aire libre por medio de una acequia con un movimiento que oxigena el agua.
En el estanque hay ranas y plantas acuáticas en maceteros, también se ven algunas aves por allí a pesar de ser de pequeño tamaño.