Se accede a la acequia por la pista de la sierra, en las proximidades de la Acequia de Juviles, coincidente con el sendero hacia Siete Lagunas.
Se trata de una acequia de careo con alto valor histórico y etnológico dada su tradicional funcionalidad en la gestión del agua durante siglos, estando asociada a una red de acequias próximas. Su singularidad radica en el trazado por terrenos más o menos escarpados y, a causa de su erosión, ha sido motivada la consolidación de ciertos tramos con elementos discordantes como hormigón.
El carácter colectivo del agua y la responsabilidad comunitaria de su mantenimiento ha garantizado la pervivencia del sistema durante siglos.
La acequia tiene 8.384 m de longitud, y recoge las aguas procedentes de los ríos Jerez y Albardas mediante dos presas, cada una situada en dichos ríos, situadas en el municipio de Trevélez. Cuenta con dos tomas consecutivas, una recoge el agua del Río Puerto de Jerez (2.600 m de altitud) y otra es en el Barranco de las Albardas (2.550 m de altitud). Debido a su altitud tan pronunciada durante la época invernal se encuentra prácticamente tapada por la nieve. Su lecho es arenoso, estando excavada en roca en otras zonas.
A lo largo de su recorrido cumple funciones de careo y de riego en algunos tramos. El curso atraviesa dos términos municipales distintos, situación que ha provocado una doble denominación para la misma acequia, Acequia de Bérchules para los vecinos del pueblo de Trevélez, o Acequia de Trevélez para los de Bérchules. De las aguas de la acequia corresponde a los regantes de Bérchules diez días consecutivos de cada quince, perteneciendo los restantes cinco días a los regantes de fincas situadas en el término de Trevélez.
Fue recuperada recientemente por el Parque Natural para su correcto uso y funcionalidad. Preserva elementos constructivos relacionados como caseta de acequiero en cota alta.