Si tomamos el sendero de las Acequias desde Mecina Bombarón tendremos en su recorrido el agua siempre presente. Comienza en la parte más alta del pueblo en el barrio de la plaza Vieja y llegaremos pronto a la balsa del Castillo en dirección al paraje de Castañías. Según consta en el cartel que hay junto a la balsa se trata de un aljibe morisco.
Caminando por el borde de las acequias contemplamos barrancos de aguas limpias y cristalinas, nos encontramos con nacimientos de aguas agrias de los que cuentan infinidad de historias sobre sus propiedades medicinales. Asimismo podremos ver masas frondosas que producen una enorme frescura al paseo, encontramos frutos silvestres y castaños centenarios, y por supuesto disfrutaremos de la amplia diversidad de aves que habitan estas sierras.