Según la describe Serafín Parra:
«Es el conjunto del que se nutría el cortijo de la Alcaidía que por sus dimensiones todo hace pensar que consumía muchísima, enormes establos, huerta y el cortijo en sí. El pozo, es de boca cuadrada y espectacular de grande, la noria aún conserva parte del mecanismo y llama la atención que estando tan alta, el agua la tenga muy a flor de boca, el pilón abrevadero también es de enormes proporciones. Es una verdadera lástima en el estado que se encuentra todo completamente abandonado».
Se encuentra a escasos 50 m del Cortijo en ruinas de la Alcaidía situado en un estratégico punto, en lo alto de una loma, junto a la Vereda de la Alcaidía.