En el lugar de la era del Cortijo del Hormigo frente a las ruinas del mismo, está el pozo, con brocal perforado en su parte inferior, columnas recortadas o derruidas y construido en piedra tosca todo el cuerpo a excepción del brocal de ladrillo.
El agua queda a unos 4 m de profundidad. A diferencia de los otros existentes en la finca éste pozo carece de pilar abrevadero, todo hace pensar que se hizo en una etapa de poca presencia humana y animal en el Cortijo y su utilidad está orientada exclusivamente al regadío o a los tratamientos fitosanitarios de la finca.