Se trata de un espacio natural protegido declarado monumento natural el 2 de octubre de 2001, mediante decreto de la Junta de Andalucía. La zona declarada monumento natural es la comprendida entre el puente Romano y el puente de San Rafael y tiene una superficie de 21,36 ha.
Está situado en un tramo del río Guadalquivir con zonas inundables, pequeños afloramientos, barras e islotes; producto de las diferentes fluctuaciones históricas en el nivel del agua del río a su paso por la ciudad de Córdoba.
Incluye diferentes molinos como el molino de San Antonio, molino de Enmedio, el molino de Téllez o el molino de la Albolafia.